Como ya os dije en algún post anterior, soy una romántica y me encantan las bodas y lo que les rodea. Los vestidos de novia, los zapatos bonitos… las flores…coches antiguos, la magia del momento en el que tu pareja te pide pasar el resto de tu vida a su lado…mmm que recuerdos!

Son muchas las parejas que han pasado por nuestra joyería haciéndonos partícipes de esos momentos tan importantes en sus vidas. Hemos sido cómplices de una infinidad de sorpresas, anillo incluido, en las que ha habido de todo. Desde pedidas en pleno esquí, cenas románticas en pueblos perdidos hasta viajes a París. Y cuando vuelven…<<¿Vosotros lo sabíais? ¡Claro!>> Qué emoción se percibe aún en sus comentarios…

Después de la pedida empiezan los preparativos para la boda y, aquí también nosotros tenemos nuestra pequeña participación.

Y es que, el ser cómplices del proyecto a nosotros nos encanta. Sabemos cómo va ir la novia, de qué color será el traje del novio, si la madrina llevará pamela, qué regalos les van a hacer a los padres de ambos, hasta qué música va a sonar cuando hagan la entrada en el restaurante.

Desde las alianzas de boda, pendientes, gemelos hasta accesorios para ellos y para sus familias.

Os asesoraremos en lo que necesitéis, con independencia del presupuesto, para nosotros un cliente no es mejor porque gaste más. Existen alianzas de oro blanco, amarillo o rosa, combinadas o con diamantes. Más estrechas o más anchas, cada uno a su gusto. Perfilamos siempre todos los detalles para que sea únicas. ¡Son para toda la vida!

Intentamos que cada pareja llegue a su boda, con el recuerdo de que les hemos tratado de la mejor manera posible, porque esa es nuestra intención. Y nos consta cuando el día tan esperado para ellos recibimos un detallito, o se acuerdan de nosotros y nos envían pasteles pero, sobre todo… cuando vuelven año tras año a visitarnos.

Gracias a todos por vuestra confianza, seguiremos trabajando duro.